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04/10/2005
Frac frac frac fractales.
Hace tiempo que no venía por estos lares. Si hasta el invierno pasó y mi blog quedó en cifras negativas.
No recordaba que las relaciones interhumanos fueran tan especiales. No es que haya estado de ermitaña en una montaña perdida por ahi, ojalá hubieran sido unas vacaciones fuera de la societé; pero no.
hacia tiempo que no me cuestionaba las conductas al interactuar con alguien. Lo ironico, es que esta vez es la primera que literalmente dejo ser. relajé las palabras sobre una silla de playa; y lo que venga, que se diga. sólo que me faltó recordar, que esto de la bilateralidad trae sus problemillas en cuanto a la diversidad de comportamiento que se puede tener ante una misma situacion, lo cual en buen lenguaje futbolista, Es lo lindo del asunto, no?. jaja
no.
no.no.no.
me aburre; lo rescatable es que crea más entropía, y eso siempre es grato.
y ya me aburrió.
Phoenix - Everything is Everything
06:35 Permalink | Comentarios (3) | Enviar a Email
Comentarios
eeeeeeeee!!
de este lado del comportamiento :P
llega a ser muy facil perderse en una montaña
cuando se empieza a inventar montañas
y aun viendo pasar miles de caras
pasan a ser eso
simplemente caras
pareciera que hay momentos
en que la realidad de uno se hace tan alta
que no deja ver que existen otras
y menos que pasen al otro lado y modifiquen la nuestra
vuelta al ciclo
.
..
demosle sustrato al cerebrou
mas negentropia !!!
...gueeena iluk ! ..escribis la raja :D
Anotado por: aerials | 05/10/2005
Fractales...
¿Qué se puede controlar de una situación? Dentro de la mariposa del caos?
Y qué bello es no poder controlarlo todo, un llamado salvaje a la aventura, un caminar a tientas, un tirarse de un barranco, un no juzgar.
Pero me imagino, razones habrán también para aburrirse.
y bueeeno no... eso es lo bonito lo importaante no...
Anotado por: Lucano | 05/10/2005
.
.
Gastón Julia no sabía qué hacía
era el mismo un término de esa función,
la gota no se agota y lleva el pulso,
la cadencia, el galope.
Somos la nota en la sinfonía.
Seamos negos o blancos,
corcheas o semitonos;
más aún líneas del pentagrama.
Nos podríamos desvivir por alegar
cuál es tal o cual función
o belleza la nuestra.
Mientras tanto un grupo de músicos
lee la partitura
y nos volvemos sinfonía,
grandiosa o mediocre, lo de menos.
Mientras nos preocupemos
de nuestra colocación o tinte
desconociendo el sonido,
el pulso, la métrica.
.
.
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Anotado por: Mr.Haller | 10/10/2005